Por mucho que se empeñe la gente, no todo cambia en esta vida, hay cosas que permanecen igual por mucho tiempo que pase. Tristemente tengo que reconocer que mi historia con Telma no se encuentra dentro de esos supuestos y que hace tiempo se veía venir que era inevitable y necesario poner un punto y final a estos contactos esporádicos tras nuestra ruptura.
Tras el domingo en el que me encontraba solo en la redacción y la llamé para ver si comíamos juntos obteniendo una negativa por su parte, la semana siguiente fue un paréntesis en el que ninguno de los dos supimos del otro, pero lo que se dice nada de nada. Como si cosas así se planearan no coincidimos ningún día por las escaleras, el ascensor o la cafetería. Ambos sabíamos que necesitábamos un poco de distancia; la última noche había sido demasiado bonita, pero yo sabía que por su parte no íbamos a volver a salir en estos tiempos. Por primera vez en mi vida aceptaba las cosas tal como salían, no me arrastraba por los suelos como un alma en pena y no pensaba luchar por algo que la otra parte no quiere. He conseguido por fin ese mínimo orgullo que todos necesitamos para querernos en situaciones delicadas como ésta y seguir adelante.
En cambio, una semana después saltaron las alarmas: Telma se había hecho un Facebook. No sé si hace tiempo le mandé una invitación puesto que no tuve que aceptar su solicitud de amistad; se acopló ahí, haciéndose un huequito entre mis taitantos amigos con su carita sonriente en la foto de perfil. Todo esto me pilló en el trabajo y a partir de ahí no hice más que rallarme durante toda la tarde.
Nueve meses después de registrarme en Facebook lo he tomado como una herramienta de doble filo: puedes saber todo lo que están haciendo los demás, pero ellos también saben lo que estás haciendo tú. Hay gente que es más lista y que no llega a publicar nunca nada en su perfil: se registran, te agregan como amigo y nunca dan señales de vida por la red. De esos he borrado yo bastantes desde que comencé, iincluso siendo buenos amigos, puesto que los buenos amigos también se dejan notar y puedes saber qué es de ellos, sobre todo cuando más los necesitas. Pero bueno, yo tiendo a desviarme del tema y lo que quería decir es que por lo general el Facebook se convierte en un diario de tu vida en el que, aunque no escribas, siempre hay algún amigo que te etiqueta en alguna foto o te escribe algo en el muro que indica qué ha sido de ti en los últimos tiempos. Por paradójico que suene, yo sabía más de muchos compañeros de la facultad por su Facebook que por las charlas del día a día.
Me negaba a tener a Telma como amiga en Facebook. Como aclaré hace unos cuantos posts, necesitaba saber lo menos posible de ella, dar señales de vida únicamente si ella quería saber de mí. Pero el lunes me metí por casualidad curiosidad en su perfil y empecé a ver a los amigos que tenía agregado. Entre los 12 amigos que tenía por el momento estaba un tal Cris. Un chico de pelo largo que se parecía a mí, con el que Telma se enrolló una noche en los primeros compases de lo nuestro y que a la semana siguiente se marchaba a hacer un viaje por Asia. Coincidía el nombre del chico, la descripción física y las fotos por Asia. Se me vino el mundo abajo. Telma me lo contó todo al día siguiente del suceso, arrepentida , pero me dijo que no tenía su teléfono ni ninguna forma de contactar con él.
Era demasiado para digerir. Fueron detalles así los que me hicieron verlo todo de otra manera y tomar la decisión de pasar página de una vez por todas. Por la noche, poco antes de irme a dormir, le escribí un e-mail enumerándole las razones por las que iba a borrarla de mi Facebook. El tono general del mensaje fue sosegado, con pequeños sobresaltos a la hora de recriminarle el poco respeto que había tenido por nuestra amistad tras nuestra ruptura, los comentarios acerca de sus ganas de liarse conmigo y los besos que me robó al final de la noche, y también a la hora de preguntarle cómo había vuelto Cris a su vida si supuestamente no había vuelto a saber de él. Sé que ella es libre ahora de estar con quien quiera, pero todo esto viene a indicar que sabía del chico durante nuestra relación. Le indiqué también que iba a borrar a sus amigos con el fin de no saber absolutamente nada de ella e invitándola a volver a vernos una vez que pase el tiempo, cuando las ascuas que aún quedan encendidas de lo nuestro se apaguen y no haya viento que las reavive.
Esta mañana me ha respondido a primera hora desde el trabajo. Me comentaba que comprendía mi decisión y que la respetaba (faltaría más). También me dijo que a Cris le había encontrado porque le había buscado en la página al tener un trabajo poco común. Después tachaba de infantil mi decisión de borrar a sus amigos y me apuntaba que ella no era quién para explicarles las razones por las que les había borrado. Se despedía lamentando no haber sabido ser mi amiga y esperando que en un futuro pudiéramos ser amigos sin hacernos daño.
Cuesta mucho cerrar un libro cuando cuenta una historia que ha sido muy bonita, pero en esta vida hay que aprender a cerrar círculos. Yo empiezo a aprender después de muchos años en los que no me ha entrado la lección en la cabeza. Será duro a partir de ahora saber que no voy a poder llamarla cada vez que la necesite, cada vez que pase por su barrio, cada vez que requiera información acerca de sus artistas contratados o, simplemente, cada vez que me acuerde de ella. Sigo sin enterarme por qué acabó esto cuando no nos pasó nada realmente malo, cuando las cosas pintaban para largo... cuando hace apenas un año estábamos tumbados en los parques por las tardes y colándonos en las piscinas comunitarias por las noches para bañarnos a la luz de la luna. Nos sentíamos tan fuertes y unidos que creíamos que teníamos el mundo a nuestros pies... que esto era para siempre.
Lo siento, hoy no puedo escribir nada más... poneros en mi lugar.

Estoy en tu lugar, o estuve más bien.
Creo que nunca hay palabras, una amiga mia colega de la carrera me dice que la ruptura es como una muerte, un duelo que tienes q superar, el tiempo y muchas más cosas hacen falta...
Para mí personalmente no hay consuelo, creo que nunca lo habrá, sin pasar nada malo sus últimas palabras fueron "no quiero volver a saber nada más de ti"así se fueron 3 años de relación, de mentiras, de dolor, de amor intenso, de sexo increible, de fuego, de sufrimiento.
Estoy en tu lugar, por eso comprendo.
Si necesitas hablar, lo que necesites, estoy lejos, mis amigos siempre dicen que como digo tantas chorradas siempre animo :) osea que para eso están las personas a las que les importas.
Un besazo en el corazón herido.
muchas gracias por tu comentario del otro día, qué riquiño.
me hace gracia, compartimos muchas cosas.
a mi un amigo me dijo una vez, que es muy chulo que las cosas se acaben, o se rompan. y a mi también me lo parece. he sobrevivido a rupturas y al final acaba siendo bonito. si las cosas se rompen es por algo. cuesta entenderlo al princpio. no es pesimismo, en serio, es cierto. creo que tienes mucha suerte por "todo lo demás", así que disfrútalo mucho.
Buff... que dificil es pasar página cuando no te dejan...
Bueno, lo primero gracias por las veces que te has pasado por mi blog y comentado.
La canción es preciosa.
De vez en cuando he entrado en tu blog y leido algún articulo, con este en parte me siento "identificada".
Algunos dicen que hay rupturas que son "buenas" por así decirlo, pero yo creo que siempre que se corta una relación alguna de las partes o incluso las dos quedan muy afectadas.
En fin... está claro que ella no tuvo delicadeza por ti cuando te agrego al facebook sabiendo que tu verías al tal Cris.
Esperemos que... te "adaptes" a estar sin ella. Aunque está claro que cuesta mucho pero el tiempo suele cerrar heridas, eso dicen.
hola!!!! vuelvo por aqui,esque estuve d vacaciones....nos leemos
Es difícil cerrar el libro, darle la vuelta a la última página (sin estar realmente seguro de si es la última) y romper todo contacto, pero es la forma más efectiva, aunque sea la más dolorosa. En el momento en que cierras ese libro y empiezas a alejarte, a dejar pasar los días sin coger el teléfono o sin tratar de saber de ella, puedes tomar distancia y, con suerte, olvidar (o fingir olvido). Creo que has hecho bien en quitarla de tu Facebook, no creo que fuera sano para ti andar investigando cada uno de sus pasos y sería inevitable... Toma aire, coge fuerzas porque la decisión que has tomado no es sencilla ni te va a resultar fácil. Ánimo! 1 Besiño
Espero que hoy ya estés mejor, que tu ánimo vaya cada día más alto, tomate tu tiempo.....
Sé q va a costar, a mi una vez me costó pero se consigue, ya verás, el tiempo y la paciencia, si, un tópico pero realmente asi es....
Te toca cuidarte q eres un corazón con patitas, tendrás momentos para todo, mimalo tú, ahora solo puedes manejarlo tu....solo puedes entenderlo tu, aunque a veces creas q no....Estpy segura segura q llegará alguien q ocupe un hueco enorme.
un besito grande!
Espero que estés bien, te dejo un besete :)